Taller es una silla de líneas industriales, de las que llenan un comedor sin pedir protagonismo y aguantan años de uso.
La estructura es de acero lacado en negro, con las patas en forma de compás: cada par se abre desde un punto bajo el asiento y da una base amplia y estable. Asiento y respaldo son de contrachapado moldeado con acabado tono nogal, atornillados con tornillos vistos, de modo que se pueden cambiar si un día se dañan. Los tacos de las patas protegen el suelo.
Por qué contrachapado. Es ligero, flexible en la medida justa y muy resistente al uso diario. Sin tapicería, se limpia en segundos, algo que agradecen los locales con mucha rotación.
Junto a una bancada. Su respaldo recto y fino ocupa poco fondo en el pasillo, una ventaja frente a sillas con brazos.
Dónde funciona. Comedores de menú, bares, cafeterías, cantinas de empresa y restaurantes informales.
Opciones. Acabado de la madera, color de la estructura, cojín de asiento opcional.







